El pasado 25 de abril, se proyectó sinultáneamente en Barcelona y Málaga el documental “Yasuní, el buen vivir”.
Este trabajo de Arturo Hortas evidencia, dolorosa y concretamente, cómo la insostenible huella ecológica ocasionada por un elevado e irresponsable ritmo de consumo de energía en los países “desarrollados”, pone en grave peligro preciosas zonas naturales del Planeta y a sus gentes, que todavía conservan una forma de vida sostenible y respetuosa con la naturaleza.
Así, este comprometido documental de Arturo Hortas nos dio a conocer el peligro de destrucción de la reserva de la biosfera Yasuní, en la Amazonia ecuatoriana por la amenaza de una posible explotación que codicia las reservas de petróleo que esconde su subsuelo, y cómo afecta esta situación a sus habitantes, dos comunidades indígenas (Taggaeri y Taromenani).
En el coloquio, en el que nos acompañó el propio director, (participamos a la vez desde Málaga y Barcelona), intentamos entender mejor la confrontación interna en el seno de las comunidades indígenas, que no disponen de información suficiente sobre el nivel de destrucción de su territorio y forma de vida que esta explotación comportaría, una problemática que se extiende a todos los habitantes del Ecuador y a la propuesta de su presidente a la comunidad internacional para ser compensados económicamente por la protección del parque Yasuní, un patrimonio de la humanidad.
Una situación compleja, a las que no hallamos respuesta, pero ante la que aparecieron reflexiones novedosas para equilibrar intereses, como la de no dejar de extraer petróleo pero evitar la destrucción del medio desarrollando los métodos necesarios para conseguir una extracción no perjudicial.
Nos quedamos, para acabar, con la concepción de la titularidad de la tierra de los diferentes pueblos indígenas que viven la Amazonia: La tierra no es de los hombres, los hombres son de la tierra.
Gracias a tod@s por participar!
Y además…
Este documental es el segundo de una trilogía de Arturo Hortas que comenzó con “Sucumbíos. Tierra sin mar” y continuará con “Sarayaku”, todavía pendiente de realizar.
Arturo Hortas nos recomendó:
Taromenane, de Carlos Andrés Vera, un documental de 2007, que reseña las amenazas de lo pueblos en aislamiento voluntario, como es la extracción de madera, las actividades petroleras, las políticas del Estado.







Acabado definitivamente el verano, el pasado miércoles 30 de noviembre en Barcelona abandonamos el “cinema a la fresca” y reocupamos el espacio interior del equipamiento del Pou de la Figuera para proyectar el documental “No Impact Man”. 




